17/7/15

Responsables de una opinión.

Muchas de las que entráis al blog y comentáis tenéis vuestro propio espacio literario y como soy curiosa y quiero compartir y aprender, voy a abrir debate sobre el papel que cumplen blogs como los vuestros o, salvando las distancias, como este. Las influencias que pueden tener sobre los lectores y la divulgación y la prensa, buena o mala, de la romántica.



¿Os habéis parado a pensar en las responsabilidades que tenemos las bloggers respecto a las opiniones que damos?
Pues de eso va esta entrada.
Del compromiso, la sensatez, el juicio y la seriedad con la que hay que afrontar una opinión. Algo a lo que puede tener acceso cualquiera que busque en las redes determinada opinión.



¿Qué es una reseña?

En primer lugar les llamamos reseñas, aunque en realidad no lo son. Me parece más apropiado llamarles comentarios, opiniones... Reseña o crítica implican, a mi modo de ver, más profesionalidad y, realmente, no se vosotros, pero yo "no cobro" por comentar un libro. Ni en metálico ni con regalos. Por lo que me considero amateur e intento expresar con mis medios lo que veo o siento cuando me encuentro ante una novela. 
En fin, seguiremos llamándoles reseñas. No hay que ser tan tiquismiquis. Como he dicho yo voy de por libre  y elijo lo que me parece, pero... ¿Qué pasa con la gente que recibe libros a cambio de un comentario? ¿Están obligados, o coaccionados, a exponer los puntos buenos y callarse los que no son tanto?
No sé qué pensáis, pero, aunque no haya un contrato de por medio, parece que si te han hecho un regalo no es "elegante" hacer escarnio y ponerlo por los suelos, ¿no?
¿Confiáis en los blogs que dicen colaborar con editoriales?

Otra pregunta que me hago muchas veces es:

¿Realmente mis apreciaciones personales sirven para otro lector?

Porque en mis comentarios lo que expongo es estrictamente personal. En realidad si es así solo sirven si ese otro lector coincide con mis gustos y mi sensibilidad. De otro modo puedo influir negativa o positivamente en la elección de un libro. Y lo que sirve para mí, no sé si realmente puede encajar en la forma de verlo de otra persona.
A veces, con determinados comentarios, siento la necesidad de alejarme de los sentimientos que me provoca una lectura e intento reflejar lo que veo de la forma más aséptica posible en un intento de no influir en la compra o no compra de un libro por algo que sea del todo circunstancial.

Voy a poner un ejemplo.
No me suele gustar la primera persona, ya lo sabéis, pero es algo personal. En determinadas lecturas me produce el efecto contrario que busca el autor, pues me causa rechazo y me aleja de empatizar con el personaje. Así que cuando me encuentro con un libro en el que, aunque para mi suponga un handicap, creo que está bien elegida y, sobre todo, bien llevada: lo digo. Pero si hay repeticiones, yo, yo, yo y yo, si te pierdes  y hay momentos en los que no sabes qué personaje está hablando y tienes que volver atrás, pues he de decirlo también, porque supongo que como lectora habitual si me pasa a mi es muy posible que pueda sucederle a más gente. Pero... ¿es algo negativo que sea primera persona y no tercera? No. Pues entonces no debo hacer de ello un punto negativo, puesto que es algo mío personal.
Y siempre, siempre, hay que aclarar que es algo que "nos parece", pero no "es". O al menos yo no veo correcto hacer de los puntos circunstanciales valores positivos o negativos de una reseña.

Somos, o deberíamos ser, responsables de decir la verdad.

Otro punto importante. De nada sirve "inflar" una lectura y decir a todo el mundo lo maravillosa que ha sido nuestra experiencia lectora. Tenemos un compromiso con quien nos lee, con quien nos sigue, y no debemos engañar o manipular, aunque sea de forma inconsciente, a nuestros seguidores. Asimismo también nos afecta al revés. Una novela en el que yo no haya disfrutado no tiene porque ser terrible. Cada libro tiene su lector y hay lectores de todos los gustos y colores.
Pero encuentro a menudo comentarios de autores conocidos o con una horda de seguidoras que ya han dicho que el libro es maravilloso... pues parece que contradecir está mal, ¿no? ¿No os habéis fijado que en algunos blogs no tienen problemas en decir que una novela de Nora Roberts o de SEP no les ha gustado y, sin embargo, no hay valor para hablar del mismo modo de una autora a la que tienes de "compi" en Facebook?
Es difícil, lo sé. No quieres herir, no quieres hacer sangre, pero... decir que todo es maravilloso tampoco es la solución. Es una línea muy fina y a veces prefiero no comentar antes de que mis sensaciones sobre una lectura puedan llevar a error a quien ponga los pies en mi blog. Normalmente dejo pasar unos días para que los sentimientos se asienten y sea capaz de verlo de manera más fría y si aún así no soy capaz, pues a otra cosa, mariposa.

Debate abierto.
Espero vuestras reflexiones y experiencias. Y, sobre todo, la forma en la que afrontáis las reseñas que hacéis en vuestros rinconcitos literarios.