28/6/17

Encuentros, congresos, ferias... Los eventos que rodean al género romántico.

La reciente Feria del libro de Madrid (ya os conté mi paso por allí - Enlace) me ha hecho pensar sobre los eventos literarios relacionados con la Romántica que tienen lugar en la península. A muchos no he podido asistir, obvio, pero siempre he intentado seguirlos a través de las crónicas de quiénes sí han ido, con la intención de tener una idea global de lo que se cuece en nuestro país. Aunque se hagan en puntos distantes de la geografía española no hay tantas diferencias entre ellos. No en lo que intentan conseguir, claro, las formas varían.  En líneas generales se busca promocionar el género, captar nuevos lectores, presentar novedades y debatir sobre temas internos o de actualidad. Pero ¿nos beneficia esta mezcla?

¿A quiénes van dirigidos?

No me refiero a edades, sexo o grupos sociales. No es eso. Simplemente creo que un lector acude a estas actividades de forma muy diferente a como puede ir un autor, un editor, un corrector... Un profesional.
Un lector busca información sobre las nuevas o viejas publicaciones, quiere su libro firmado y la foto con su escritor preferido. Quiere charlar y conocer al autor que está detrás de las novelas que devora, quiere beneficiarse de descuentos si compra, obtener regalos y que le sorprendan... 

Un profesional de sector, digamos un escritor, a menos que acuda a darse un baño de multitudes, a presentar o firmar, imagino que quizá busque también intercambiar opiniones con sus colegas, conocer a su editor o a otros nuevos, asistir a conferencias técnicas o talleres, aprender de quiénes llevan más tiempo... Es decir, algo más profesional y de negocio y menos lúdico.
Pero ¿por qué se tiende a mezclar todo? ¿No sería más lógico hacerlo por separado? 

Sinceramente, creo que el género necesita de ambas cosas. Sí, hay muchos lectores, pero algunos andan «despistaillos» y que haya eventos que, con una buena y variada programación, les informen sobre lo último que se cuece, es fundamental.
En mi opinión, al lector hay que cuidarlo y no debería de pagar ningún tipo de cuota por acceder a un local con casetas o mostradores llenos de libros, donde le aconsejen qué leer y dónde pueda conocer a su autor y llevarse su ejemplar firmado. Lo más parecido sería una feria (ya hay algún evento montado de esa forma). Pero aquí tendrían que ser las editoriales las que se movieran, al fin y al cabo son las más beneficiadas porque la promoción se traduce en ventas, aunque no parece ser así, al menos da la impresión de que cada una hace la guerra por su lado. 

Es lógico que los integrantes del sector, aunque también son lectores, necesiten de algo más en estos encuentros (Aquí si encuentro lógico que se cobre por el acceso). Y en más de una crónica he leído acerca de la desilusión tras un evento. Esa sensación de ir «para nada» sobre todo, si la persona iba con la ilusión de dar a conocer su trabajo o a aprender de los veteranos.

Cuando termina un encuentro romántico la frase que más se escucha es: «Lo mejor, los saludos y abrazos» y eso dice mucho de lo sucedido. Es cierto que en este mundo las redes ponen muchas cosas a tu alcance como profesional, pero siempre es bueno el contacto humano. Y escritores, editores, correctores, traductores, blogueros, críticos... tienen que presentarse, conocerse, hablar entre sí,  hacer nuevos contactos, intercambiar impresiones... No solo saludarse y abrazarse. Es importante que haya cierta unión porque de ellos depende que el motor romántico no se detenga. Y es fundamental que entre todos se creen lazos. 

Las mesas de debate están genial. Es uno de los puntos fuertes de los eventos, pero hay que dirigírlas al público que asiste. Y si tratan, por ejemplo, sobre cómo los nuevos autores deben moverse en las redes y tener su propio blog o web, los lectores de la sala pueden sentirse excluidos de lo que se habla.
Sinceramente, creo que los profesionales deberían de tener un aparte para hablar de sus asuntos donde ponerse de acuerdo y avanzar.

¿Quién debería organizar algo así? Pues ahora mismo lo veo difícil, porque todo parece un tanto... desorganizado y de andar por casa. Lo más lógico sería pensar que, más que personas individuales, quizá la gente debería unirse como en otros sectores o profesiones. Pero, al menos yo no conozco asociaciones de escritores de Romántica en España o de otros ramos de profesionales del sector. Y desde luego, si las hay, tienen poca repercusión. No digo que no se intenten cosas, realmente lo ignoro, pero desde fuera da la impresión de que cada uno hace la guerra por su parte. 

¿El futuro?
No tengo la fórmula del éxito, ¡ojalá! Pero me me parece que, como cara visible de la Romántica al mundo literario, deberían de empezar a cambiar. No sé a vosotros, pero a mi me gustaría que se viera más seriedad, más profesionalidad, más compromiso. Además, tengo la impresión de que los modelos actuales de este tipo de encuentros acusan cierto desgaste, de que van a menos, en vez de ir a más y de que cada vez los asistentes están más desencantados. 

No sé, vosotros ¿cómo lo veis?
¿Qué pros y contras os encontráis en este tipo de eventos? 






8/6/17

Laura Esparza.

Retomo mi sección de autores fetiche, aquellos que me tienen a la espera de sus historias, aquellos que compraré sin mirar la portada ni leer la sinopsis.

Laura Esparza. La nueva y buena Romántica.

Con esta escritora me ha sucedido algo muy curioso, me ha ganado como seguidora incondicional con tan solo dos libros. Los dos que por el momento tiene publicados. Si A contrarreloj ya me gustó, con ¡Piratas! se ha consagrado como autora fetiche de la que leeré, sin dudar, cualquier cosa y, ¿sabéis por qué? Porque me ha reconciliado con el género. Llevaba tiempo sin encontrar algo que no fuera un clon de lo anterior, algo que no tuviera la sensación de haber leído ya. Sé que esto puede sonar excesivo, pero ha sido como encontrar el camino que debería llevar la Romántica en nuestro país. Sin importar cosas de fuera; cuidando al máximo la historia; haciéndola coherente y equilibrada y consiguiendo que sus personajes se cuelen en las entrañas y consigan quedarse ahí durante mucho tiempo.

Estas dos lecturas, además, no pueden ser más diferentes. Lo que augura que en sus futuras historias habrá variedad y riesgo. Me encanta.

A contrarreloj

La leí en agosto del año pasado. La compré en papel, por recomendación, y la tuve mucho tiempo esperando en la estantería (a veces me odio por lo estúpida que puedo llegar a ser). Al final, cosas de la comodidad, acabé por comprarla en digital y me duró dos sentadas. 

Una historia bonita, real, posible... Con unos personajes actuales y bien definidos. En fin, no voy a repetirme porque ya hice reseña [AQUI tenéis el enlace].









¡Piratas!

Y ahora voy a soltar el entusiasmo que tengo contenido con esta novela, porque tengo que decir, en voz muy alta, que me ha encantado y, casi puedo asegurar, que ha sido mi mejor lectura del género en lo que va de año.
En un tono muy distinto a la anterior, ha sido como ver por decimosexta vez La princesa prometida. Y sí, sé que como siempre vuelvo al cine, pero es que esta historia ha sido una película con aire de cuento de aventuras en mi cabeza, desde principio a fin.
Su lectura ha sido mágica, con aventuras, sorpresas, humor... De verdad, aunque se ha tomado mil licencias en los diálogos ha sido absolutamente genial. Me he enamorado de todos y cada uno de sus personajes y he tenido una resaca literaria de esas que hacen historia.

Es muy posible que más adelante haga reseña, en cuanto la relea.



En fin, creo que después de esta confesión os ha debido quedar claro que Laura ya tiene una incondicional más. Ahora solo me queda esperar que no tarde demasiado en regalarnos otra historia.


7/6/17

Sin salida - Pamela Clare.




SINOPSIS
A pesar de no tener motivos para continuar adelante desde que el huracán Katrina le arrebató a sus seres queridos, Natalie Benoit se da cuenta de lo mucho que ama la vida cuando, en el transcurso de un viaje organizado por la Asociación de Periodistas, es secuestrada por los Zetas, un cártel mexicano relacionado con el narcotráfico y la muerte de mujeres en Ciudad Juárez.
Zach McBride arriesga su vida todos los días; su trabajo para el Gobierno consiste en atrapar a los criminales que operan a ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y México. Pero es traicionado, y termina en manos de los Zetas que, convencidos de que les ha robado un alijo de droga, comienzan a torturarle brutalmente.
Cautivos de los Zetas, el destino hará que Zach y Natalie se vean obligados a aunar sus fuerzas: primero para escapar, y después para desentrañar una red de narcotráfico y blanqueo de dinero que afecta a importantes personalidades, tanto en México como en Estados Unidos.
¿Serán capaces de hacerlo sin sucumbir a la incontenible pasión que surge entre ellos? ¿Conseguirán superar no sólo a sus perseguidores, sino también aquellos miedos que les obligan a llevar una existencia a medias?



Empecé este libro y lo dejé aparcado porque me propusieron hacer una lectura conjunta. Al final, como no ha podido ser y necesitaba algo de acción, me decidí y lo terminé, pero...

Vayamos por partes.
El inicio es impactante. Asesinatos de periodistas, un secuestro, los narcos, la tortura que emplean, la descripción del ambiente... Haremos un símil cinematográfico. Esa primera parte fue como meter la cabeza en una película de Tarantino o Robert Rodriguez, absorbente, agobiante, dura, pero después, la sensación de choque se fue diluyendo y, aunque continúa la acción, la trama decae terminado por parecerse a Mercenarios 2.
Está muy bien escrito y creo que documentado. La gestión espacio-tiempo de las escenas de acción me parece muy conseguida, pero me resultó más convincente la primera mitad del libro que la segunda.
La trama erótica, que tiene bastante carga, pues... sí, encaja, aunque algunas escenas me sobran (y más en un ambiente como el que se da en la historia), pero la escritora consigue que no chirríe demasiado. Lo que menos me ha gustado son esos micromachismos camuflados que aparecen de vez en cuando en el género romántico: los chicos que no lloran porque no pueden ser débiles, la mujer que deja su vida laboral para atender al marido...
La portada... Sin comentarios, solo diré que estas cosas no me parecen serias.

Me parece un producto muy pensado para un público en concreto: el americano. ¿No os habéis fijado que en las películas (volvemos al cine) de allí, casi siempre salen unos cuantos fotogramas donde ondea una bandera con las barras y estrellas? Pues aquí visualmente no aparece, pero las sientes en muchas de sus páginas.




Entretenido, trepidante, hot... Depende de lo que busques será o no tu lectura.