Siempre he tenido facilidad para perderme y quedarme colgada entre las tapas de un libro, pero cada vez me cuesta más conseguirlo.
¿Estoy perdiendo la empatía?
Quizá sea que me estoy volviendo tiquismiquis a medida que cumplo años, pero tengo la impresión de que a medida que conforme voy aprendiendo a fijarme y analizar lo que leo, hay cosas que antes me pasaban desapercibidas y que ahora en parte determinan si puedo o no sumergirme a gusto en la lectura.
Me explico.
Cuando el libro está a mi gusto: estructura, ambientación, narrativa. Cuando se lee sin sentir... me abstraigo sin remedio y, entonces, siento aprensión, miedo, me emociono, sonrío o siento ganas de matar a los personajes.
Cuando el libro está a mi gusto: estructura, ambientación, narrativa. Cuando se lee sin sentir... me abstraigo sin remedio y, entonces, siento aprensión, miedo, me emociono, sonrío o siento ganas de matar a los personajes.
Vamos a hablar sobre esto.
¿Es fácil o difícil meterse bajo la piel de un libro?
A mi hay cosas que me distraen sin remedio. Como por ejemplo: una narración desacertada.
El monólogo continuo que es la primera persona me cuesta. Y, generalmente, y al menos de buenas a primeras, consigue el efecto contrario que quiere el autor. En lugar de meterme en la piel del personaje, como me incomoda, me hace alejarme. Porque a bocajarro, sin anestesia ni nada, estás dentro de la mente de unos protagonistas y a mi "eso" me lleva algo de tiempo: no soy tan "facilona". Solo si simpatizo con él, consigo sentir lo que siente. También puedo odiarle a morir y empatizar, pero esa es otra historia. El caso es que te haga "sentir".
Por esa misma regla de tres, lo llevo peor en aquellos libros en los que, por capítulos o secciones, cambian de protagonista porque cuando ya empiezo a meterme en la piel de uno, de repente soy otra persona. Generalmente, en este tipo de libros no empiezo a "empatizar" hasta medio libro y, por supuesto, estoy renegando hasta entonces.
Otra cosa que cada vez me pone más nerviosa es encontrar faltas, erratas, mala maquetación, saltos de línea que no existen, uso de símbolos inadecuados... (el guión por la raya, por ejemplo).
A base de fijarme y de intentar aprender a escribir mejor, estoy empezando a tener "ojo de halcón" para detectarlas a la legua. A ver, no saco el rotulador rojo cuando leo un libro, pero cosas que antes "perdonaba" (mi ojo no las detectaba) ahora las veo y, sin querer, mi mente, por unos segundos, se pierde. Lo sé, soy de dispersión rápida.
Por todo eso y porque encontrar historias originales y bien escritas últimamente no es tan sencillo, a veces siento que estoy perdiendo mi empatía.
Eso sí, cuando la encuentro... Quienes me conocen saben que soy capaz hasta de ponerles "voz" a los personajes y de verles con claridad. Y no soy de las que necesita una descripción pormenorizada de una situación, la mayoría de las veces, unas pocas pinceladas bastan. Si la lectura ha conseguido engancharme el 3D me lo monto yo sin problemas.
Algo también muy a tener en cuenta es la historia en sí. Aunque ahora leo mucha romántica (evasión, pasar un buen rato, historias con finales felices... Se me ocurren miles de motivos), nunca he tenido reparos con otros géneros, pero también, para conseguir esa simbiosis que buscas en un libro, he de escoger con cuidado lo que voy a encontrar dentro de él. Generalmente, de forma premeditada, eludo temas que sé me pueden impactar, porque de verdad que si es de miedo o triste, lo paso mal. Recuerdo, sin ir más lejos, que leyendo "El jinete de Bronce", tenía que aparcar el libro, no porque no me gustase, sino porque tenía el corazón en un puño por todo lo que allí pasaba.
Ainss...
En fin, a vosotros, ¿qué os mete en una historia y qué os aleja de ella?



