2/5/17

Carta a los editores.

Queridas editoriales:
Sé que tienen montañas de trabajo, que a veces son pocos en plantilla y que se convierten en personas multitarea que leen, corrigen, maquetan, editan… Vaya, que entiendo que solo les falta bajar al sótano a poner la imprenta en marcha para después encuadernar. Comprendo que están sobrecargados, que faltan manos para tanto por hacer, pero lo que pido es pequeño. En realidad, es algo nimio en comparación con todo lo que cargan a sus espaldas y, además, no es para mí, es por el bien general.

¿Podrían dejar de regalar libros a aquellos blogs que los destrozan por no saber dar una opinión y que únicamente se limitan a hacer un extenso resumen? A aquellos cuyas reseñas da vergüenza compartir porque están plagadas de faltas y de pensamientos inconexos; a los que hacen spoilers, aunque sea sin darse cuenta, y destrozan así las expectativas de un futuro y confiado lector; a los que parecen no haberse leído el libro porque se limitan a copiar la sinopsis, o peor, a los que copian la reseñas de otros creyendo que es un mal menor… ¿Sería tan complicado que afinaran en su selección?


Todo este mundillo es amateur; soy consciente. Somos un medio publicitario barato: el pago por una reseña se limita al libro físico y al orgásmico placer de hacerle la foto al buzón cuando llega su paquete. Sé que no somos profesionales y que todo se hace con «buena» intención. Pero… ¿es necesario que sea todo tan ilógico? Si se ha de hablar de libros que se haga con propiedad, con cierto análisis y con criterio propio. ¿No les parece?

Aunque para encontrarlos haya que rebuscar, hay blogs muy buenos por ahí. Seguro que con un poco de esfuerzo se podría mejorar mucho, sin la necesidad de premiar la mediocridad de aquellos que solo les escriben para recibir un paquete y que después cumplen de cualquier manera el expediente.

Gracias por su atención.

Les saluda atentamente.