22/8/16

Vencida - Hope Tarr


SINOPSIS
Conocida por todos como la «doncella de Mayfair» por su virtud inquebrantable, su resolución y su elevado concepto de la dignidad, Caledonia Rivers (Callie) es la líder de las sufragistas londinenses, la imagen perfecta de lo que tanto disgusta a todos aquellos que están en contra de que las mujeres se metan en líos políticos y pretendan tener un papel en la sociedad. Agitadores, lunáticos e incluso prostitutas la detestan. Sin embargo, estos no son sus mayores enemigos: Caledonia tiene uno peor, un parlamentario dispuesto a no detenerse ante nada para evitar que las mujeres puedan votar y, al mismo tiempo, alguien que desea destrozar su reputación por encima de todo.
Hadrian St. Claire lleva una mala temporada con las cartas, muy mala, que amenaza con hacer que sus huesos acaben en el fondo del Támesis. Por eso, aunque a regañadientes, acepta por dinero seducir a la famosa líder para después fotografiar con su cámara la que ha de ser su caída en desgracia. Pero la bella Callie, encantadora y de voz seductora, poco tiene que ver con la idea que él se había hecho de una solterona desgarbada que odia a los hombres. Y mientras la pasión entre ambos pasa de las chispas a un fuego más que ardiente, quien finalmente está en peligro de ser vencido es el propio Hadrian...

Primera parte de la serie "Los hombres de Roxbury House".

Me llamó la atención el hecho de que los protagonistas de esta novela no fueran los típicos aristócratas de la sociedad inglesa preocupados únicamente en dar fiestas o asistir a ellas. Solo con leer la sinopsis quise comprobar si, partiendo de una personajes que se alejan de los arquetipos del género, la autora había conseguido hacer algo especial. He de decir que sí y no. Se presentan situaciones diferentes, la historia está bien documentada y nos da un punto de vista algo distinto, pero no se aleja tanto como yo imaginaba. Los personajes, quienes son y lo que hacen, son lo que, principalmente, distancia esta novela de otras.

Hadrian no es un aristócrata, sino un fotógrafo. Un ladronzuelo salido de las calles con una infancia bastante dura. Caledonia, aunque de clase alta, no es la típica soltera en busca de marido, sino una mujer que lucha por conseguir el voto femenino. Y su relación, que, a pesar de que comienza de manera fortuita, se ve alentada a causa de un encargo: hundir a la líder sufragista para impedir su reivindicación sobre el voto femenino.

Bien escrita, bien ambientada y con un planteamiento original; así comienza la novela. Aunque, siempre bajo mi punto de vista, a medida que avanza la historia va bajando en intensidad y algunas de sus situaciones se resuelven de manera sorprendente previsible. La relación entre ambos es romántica, pero muy erótica, con escenas de sexo bastante explicitas que, probablemente, no eran necesarias y que resultan un tanto inesperadas viniendo de una dama educada en la férrea educación victoriana.