Mostrando entradas con la etiqueta Time travel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Time travel. Mostrar todas las entradas

9/8/17

La chica del pelo azul - Laura Sanz.



SINOPSIS

Una historia de amor entre dos épocas

Álex Carmona poco se podía imaginar que el pergamino que había adquirido en una misteriosa librería la iba a llevar a la Inglaterra medieval. 
Allí conocerá a Robert FitzStephen, señor de Black Hole Tower, que desde el primer instante la fascinará y le hará cuestionarse todos sus principios.
Si bien el destino ha sido el artífice de que sus caminos se crucen, habrán de ser ellos los que decidan sobre su futuro. ¿Son novecientos años realmente una distancia insalvable?

He estado apunto de no publicar esta reseña. Y he estado a punto de no hacerlo porque la autora es mediática, gusta a mucha gente, y sé que una opinión no del todo maravillosa iba a ser poco bienvenida, pero no podría hacer una reseña fan-fantástica si no estoy convencida del todo. Con esto —quiero que quede claro—, no digo que no me haya gustado la novela. No es eso. Es solo que me sorprende el entusiasmo de las reseñas que he encontrado en la redes.
Debo de ser el perro verde del reino.

Para empezar diré que la historia, la trama en sí, no es original, pero la autora tiene una forma de escribir bastante fresca y directa que consigue que se lea con mucha facilidad. La novela Time travel (los viajes en el tiempo) es recurrente en el género Romántico y es difícil sorprender al lector con algo diferente. En ese sentido, La chica del pelo azul, aunque es predecible, es bastante correcta. 

Me gusta mucho la Edad Media y cuando leo ficción histórica, sin querer, busco títulos que tengan algo que ver con ese período. No soy una historiadora experta, es solo que me llama la atención, nada más. Sin embargo, esta novela aunque tiene muchos detalles de la época y se nota documentada y trabajada, la he leído a ratos. La narración tiene altibajos y tan pronto engancha y te hace pasar páginas, como repite ideas (sobre todo pensamientos de los protagonistas) o se recrea en detalles que no son determinantes en la historia y que quizá deberían dosificarse y no entregarse de tirón. Lo confieso, hay pasajes que los he leído en vertical. 
Para que os hagáis una idea de lo que quiero decir, os pondré un par de ejemplos. Está bien situar al lector, pero en el primer capitulo nos cuentan de tirón la infancia de la protagonista. No digo que no influya en otras partes de la lectura, pero ¿es necesario que esté resumida y junta? Es un capítulo sin un solo punto de diálogo y se me hizo largo, la verdad, además de que es justo al inicio y podría echar atrás a más de un lector que solo leyera el avance de Amazon. Otro ejemplo: la elaboración del jabón es fascinante, pero no tiene un peso específico, no altera la trama, no influye...

La alternancia entre épocas está bien marcada, no puede haber ningún tipo de error por parte del lector en ese sentido, pero creo que en algunos detalles las reacciones de Alex han sido un tanto superficiales. Entiendo que la protagonista es madura y una mujer moderna, pero parece poco preocupada por encontrarse en un mundo del que no sabe cómo salir y se acomoda rápidamente a su vida en el siglo XII, aunque eso sí, cuando lo descubre, a pesar de que se siente enamorada, no dudará en marcharse.

Y creo que eso resume mi experiencia con el libro. No puedo decir que la historia no me haya entretenido (a ratos), pero le queda mucho por pulir. Hay partes que me han gustado y otras que sentía que sobraban. Creo que cuando la autora comience a dosificar y recortar (que no es tarea fácil) se verá todo su potencial. Eso sí, tengo que decir que para ser una primera novela me parece bastante correcta.

La portada me gusta.






5/12/16

El retrato de Alana - Caroline March




SINOPSIS
Una serie de desapariciones se suceden en la ciudad de Edimburgo. Alana se ve envuelta en la investigación cuando su mejor amiga, Sarah, se convierte en una de ellas. Alertada al descubrir que será la próxima víctima, queda aterrorizada cuando comprueba que ha sido cómplice de la desaparición, y más cuando los datos indican que el origen de los crímenes se sitúa en los albores del siglo XVIII, en una bruja de su mismo nombre que fue condenada a morir en la hoguera.
A partir de ese momento, Alana se verá obligada a luchar contra el tiempo, la razón, la magia y un hombre que sabe será el causante de su muerte, aunque no puede evitar sentirse irremediablemente atraída hacia él. ¿Conseguirá Alana cambiar el pasado evitando así lo sucedido en el futuro o sucumbirá a su propio destino?

"El retrato de Alana" ha sido, esta vez, la novela seleccionada para la conjunta del club "De viaje literario". Gracias chicas, como siempre es un placer leer con vosotras.


Reseñas de mis compañeras [Aquí]

Normalmente no hago spoilers de las novelas; suelo ceñirme a lo que nos cuenta el autor en la sinopsis, pero con este libro, aunque espero no desvelar nada demasiado importante, tengo que contaros más cosas para hacer una reseña en condiciones.

Comenzaré diciendo que la sinopsis me parece un tanto... digamos engañosa. En una primera lectura piensas que el libro no va a ser un "Travel time" en toda regla, sino más bien un thriller (se habla de mujeres desaparecidas, de que la protagonista es la siguiente víctima, de pistas del pasado que ayudarán a esclarecer el misterio...). Es cierto que se nombra la relación entre el pasado y el futuro, pero no imaginas (al menos yo no lo hice) que la protagonista va a viajar trescientos años atrás y que ese planteamiento se convertirá en el verdadero eje que vertebra la historia. 
Es raro creer que vas a leer algo concreto y encontrarte otra cosa distinta, y eso que me gustan las sorpresas. 

La protagonista, además, es bruja, así que la magia cobra protagonismo, o al menos así debería haber sido, pero Alana es una bruja que, a veces, no quiere serlo. Sus poderes son los que consiguen que ella se mueva entre épocas y también se convierten en el motivo de desconfianzas y admiración de quienes la rodean. Y por eso deberían haber tenido más desarrollo, creo. 

La parte del pasado está tratada de forma delicada. Bien descrita, ambientada y documentada. Sinceramente, me parece que esto es lo mejor que tiene la novela, que a pesar de tener más narración que diálogo y de contarte "de más", no se hace pesada. Te envuelve y te hace imaginar la época, te habla de sus costumbres, de su forma de pensar y te muestra la vida de los personajes con sencillez. No hace falta que seas un experto para leer una novela histórica, pero a veces creo que es necesario situar al lector, con frecuencia encuentro que hay un halo romántico sobre tiempos pasados que cuestiona la forma de actuar de los que allí viven y, que se hagan notar ciertos detalles, a mi entender, le da veracidad y autenticidad.

En algunos comentarios del club de lectura se ha hecho referencia a otras novelas del género. Yo no los usaré, no soy muy de leer sobre viajes en el tiempo, mi experiencia en eso es muy escasa, pero aunque no sabré deciros si hay influencia o no de otros títulos, si puedo juzgar si se me ha hecho creíble la paradoja temporal que se crea cuando la protagonista se detiene a vivir en el pasado. Y el caso es que "eso" me ha hecho dudar muchas veces. En muchos momentos he tenido la sensación de que la trama tenía flecos que debías intuir y explicar a tu antojo. Para mí todo lo que suponen estas "idas" y "venidas", y todo lo que enredan la historia, han sido la parte menos conseguida. 

He tenido la sensación de que algunas piezas del rompecabezas que en un principio parecían importantes (la desaparición de Sarah, el misterioso desconocido que la espía, el lobo que la persigue...), quedaban diluidas en favor de otras nuevas. Que se ha intentado contar mucho en poco espacio, dejándole al lector un inicio un tanto "condensado", con muchos datos que asimilar antes de que comience la trama de verdad. Aún así, la novela tienta, el tema es sugerente, atractivo y jugoso, y eso te hace seguir leyendo, pero no la convierte en un libro de referente o cabecera. Es una lectura entretenida que consigue sorprenderte, pero que, al menos a mi, solo ha logrado entusiasmarme a ratos.