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11/11/16

Por ti respiro - Poppy García.



SINOPSIS
No sé muy bien cómo he llegado a tener esta vida, esta imagen de mí mismo, esta imagen hacia los demás. Debe ser porque desde bien pequeño siempre se trató de agradar, por pura autodefensa y, desgraciadamente, por pueril autoestima.
Hasta que una cosa, una insignificante cosa, se convierte en todo. Pone tu vida patas arriba haciendo replantear tu existencia mientras que la vida sigue, inexorable, robándote cada minuto que necesitas desesperadamente para ir recolocando lo que aquel momento descolocó.
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¿Y si me dicen que todo se acabará mañana? No, imposible. Pero es trágicamente cierto. Puede que todo mañana se acabe y entonces sea demasiado tarde.
Agobiada, asustada y cansada. Esa soy yo, así estoy yo y nada va a poder cambiarlo. A no ser que decida plantarme, arrojarme al vacío y ver qué pasa.
Porque nada es lo que parece, absolutamente nada.
Nota de la autora:
Bienvenidos a Sierra Negra. «Por ti respiro» es la segunda novela de la serie aunque puede leerse perfectamente primero. Cada una de las crónicas que conforman el puzzle de Sierra Negra tienen su principio y su final, su personalidad. Si bien he escrito estas historias siguiendo un orden en mi cabeza, no tengan ningún pudor en ir leyéndolas como mejor se les antoje.
Disfruten de la lectura.

Libros de la serie siguiendo su orden de publicación:
-Diez años y diez días 
-Por ti respiro

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Es complicado hacer una reseña cuando el autor te deja tan poco margen para contar. Yo siempre suelo ceñirme a las sinopsis, por aquello de no hacer spoiler, y voy a intentar ser fiel a esa máxima.
Espero conseguirlo, aunque no sea fácil.

Los que me leéis con asiduidad sabéis que la primera persona me cuesta, aunque creo que nunca os que contado por qué.
El caso es que aunque es el recurso idóneo para que una historia te entre bajo la piel, el autor no siempre lo consigue. Hay personajes que no están completos y que alejas de tu cabeza porque no los entiendes; su historia no consigue tocarte el corazón. Esa primera persona que suena antinatural y robótica es terrible, y a mi me deja fría, tanto que me saca del texto con una facilidad pasmosa y me hace empuñar el rotulador rojo.
No siempre es así, claro. Hay autores que te cogen de la mano y desde la voz de un personaje te llevan donde quieren. Pero, la verdad, no sé si es peor empatizar hasta el fondo con ellos y que sus reacciones no paren de dar vueltas en tu cabeza, porque lo que les sucede va directo a tus carnes y te afecta como nunca. 
Y diréis ¿y por qué todo este rollo? Pues porque si conocéis cómo me siento mientras leo, creo que sabré explicaros mejor como es la trama de esta historia.

No hay narrador. Después de toda esta introducción seguro que intuis que esta novela la cuentan los dos protagonistas. Todo, los espacios en los que se encuentran, las situaciones que viven, sus pensamientos... todo pasa por el filtro de sus mentes. En esta novela he sentido una lucha interna, y es que he intentado por todos los medios (aunque solo lo he conseguido a veces) no dejarme llevar, y no porque los personajes no estén bien construidos, no es eso para nada, ha sido el instinto de supervivencia: el viaje desde la mente de la protagonista es demasiado duro. Así ha sido mi lectura, intensa a veces, cuando la psique te gasta la mala pasada de ir por su cuenta, y sensata, cuando no quieres que te afecte lo que tienes ante tus ojos.

Quieres a los dos protagonistas nada más averiguas quiénes son. Yo leí la primera parte de Sierra Negra (Diez años y diez días) y en ella aparecen, así que fue conocer sus nombres y temerme lo peor. Ya en el capítulo uno me dije: eMe, esta historia te va a hacer sufrir. Y, en parte, así ha sido. 
Pero aunque la situación de la protagonista es... descarnada, siempre hay un puntito de positivismo que flota en el ambiente, a veces por ella misma, otras por los que la rodean, aunque tú sufres sin remedio porque durante todo el libro deseas que ella pueda simplemente amar, reír y soñar como cualquiera.
De él aceptas sus silencios, su coraje, sus decisiones (aunque no las entiendas),  y aunque a veces te gustaría zarandearle y pedirle más acción, entiendes que la situación le sobrepasa y hay momentos en los que tampoco tú sabrías cómo actuar.

Me choca el lenguaje utilizado y eso, seguro que es porque no vivo en la zona en la que se desarrolla la historia. Al no haber narrador omnisciente todo pasa por la voz de los personajes y ellos, además de ser gente muy cercana, hablan de una forma coloquial y un tanto especial. No es que encuentres voces que no entiendas, no es eso, simplemente causa extrañeza. Además la autora debe ser un torbellino creativo porque hay miles de referencias y analogías y muchas de ellas te hacen esbozar sonrisas, sí, a pesar de la tristeza que envuelve a veces la trama.

El título es... sencillamente precioso y ni os cuento lo emotivo que es el discurso en el que aparece. He estado tentada a citarlo, pero... si no quiero que haya spoilers es lo que hay.

Llevo leyendo a esta autora desde el principio y si pincháis aquí, veréis las reseñas de sus anteriores libros. En ellas me quejaba de la maquetación de sus otras novelas, en esta no puedo hablar de lo mismo. Erratas... alguna, repeticiones... pues también, frases con una estructura embarullada... unas pocas veces, pero nada que ver con sus anteriores libros. Este trabajo se nota mimado y querido y eso es muy de agradecer: hay evolución. Es tan importante que un autor quiera sus trabajos y que invierta tiempo en pulirlos y filtrarlos, el lector lo agradece, muchísimo.

Sé que no os he contado mucho, más bien casi nada, pero es que es de esas novelas que hay que descubrir. Es dura, como a veces es la vida misma, pero han conseguido contarnos una historia difícil sin caer en el dramatismo gratuito, sin regodearse en desgracias. Es una historia preciosa.


25/1/16

Diez años y diez días - Poppy García.













SINOPSIS

¡Por fin algo de tranquilidad!
Qué puede pasar en un lugar donde no hay casi gente, por muy cotillas que sean. Solo naturaleza; simple y bella naturaleza donde poner en su sitio pedazo a pedazo, el caos de vida que todos tenemos. Respirar tranquila, sentarme al sol y descansar.
Quizá haya sido demasiado optimista porque volver supone eso mismo: darte de frente con lo que dejaste atrás y que, por desgracia, no ha cambiado un ápice.
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Mi territorio. Mi hogar aunque viva a decenas de kilómetros.
Aquí vengo cada fin de semana a estar con mi gente. Las mismas personas que el año anterior y el anterior y el anterior... Bueno, hubo un tiempo que una en especial me hizo salir de la norma pero ya estoy curado de espantos.
Por fin todo va como la seda.
Sin prisa pero sin pausa hasta que alguien llega y ¡zas!. Te da una patada sacándote de ese perfecto limbo en el que vives.
Maldita ley de vida.

De Poppy García leí las publicaciones anteriores por recomendación de una superlectora (sí, una de esas personas a la que siempre encuentras leyendo y que acaba por ser tu gurú en la elección de novelas), pero con este libro fue enterarme de que había salido y caer en la tentación. ¡Maldito 1-Clic de Amazon!

No me hizo demasiada ilusión saber que era una saga o una serie (ese uno del título...), porque odio quedarme a medias si la pillo con ganas. Pero a veces es imposible resistir si lo tienes en el Kindle, Lo empiezas diciendo: Solo una «ojeadita», y acabas leyendo como si no existiera un mañana. De todos modos he de decir que es autoconclusivo, por lo que, a menos con los posteriores te hagan spoiler de esta primera lectura y eso te obligue a seguir un orden, este primer volumen no te deja con la sensación de haberte quedado a medias.  

De nuevo mi amiga preferida: «La primera persona», llevada a la expresión máxima (Si no eres asiduo de este blog, por favor, lee la frase entrecomillada con todo el sarcasmo que puedas). Ya que todo, absolutamente todo, lo ves a través de los personajes. Reconozco que para un libro escrito en este tono, la primera persona es la voz perfecta, porque involucras al lector en todo lo que un protagonista dice o piensa, pero a mi me suele agobiar tener que meterme en el cerebro de otra persona. Es cosa mía, ya lo sé. Además de que a veces, el ansia lectora me hace confundirles y me obliga a volver párrafos atrás para cerciorarme de que la voz cantante la lleva quien debe ser. 

Al igual que en libros anteriores de esta escritora, la trama, la historia en sí, vuelve a ser el protagonista principal. Acompañada, eso sí, de un escenario bien ambientado y documentado, y de unos personajes perfectamente definidos, con los que no es nada complicado identificarse. 

La historia se va desvelando jugando al escondite. Conforme avanzas en la lectura vas descubriendo muchas cosas, muchos porqués y muchos reproches, gracias a los pensamientos y las palabras de los protagonistas, que alternan su voz para contarnos lo que acontece. En esta novela, los personajes se mueven en un ambiente íntimo y peculiar, pues gran parte de ella se desarrolla en las calles y las casas de un pequeño pueblo apartado, donde las relaciones entre las personas son mucho más intensas que las de cualquier ciudad. Allí no existe el anonimato, aunque haya muchos secretos.
En lo referente a este ecosistema rural tengo que quitarme el sombrero ante la labor de ambientación y documentación. El vocabulario, los problemas de un pueblo que cada vez se siente más vacío, las costumbres, las gentes... Todo me ha parecido perfectamente tratado.

Por último quiero comentar que hay algo que llama mi atención y es que los protagonistas, sin decir, dicen mucho. Sus gestos, su forma de actuar, las medias palabras... Mucho antes de que desnuden su corazón y pongan en palabras lo que sienten, el lector ya los tiene metidos dentro. Hay muchas escenas que te dejan un suspiro en los labios. 

Respecto a la autora os diré que, aparte del talento, me vuelve a sorprender la frescura y el desparpajo con el que maneja el lenguaje, y aunque creo que tiene que seguir puliendo su estilo, todo los autores lo hacen, creo que ya se ha convertido en uno de mis imprescindibles. Este libro está más cuidado que los anteriores, pero aún le faltan detalles. Es lo que tiene cuando te enfrentas tú solo a la autopublicación, aprendes a base de errores.

Ha sido una muy grata experiencia. Uno de esos libros que no puedes parar de leer, pero que no quieres que termine. Muchas gracias, Poppy.